Mujer logra sobrevivir durante 6 días sin pulmones

Imagen de pulmones

En lo que se cree que es el primer procedimientos quirúrgico de esta clase, cirujanos del Hospital General de Toronto removieron los pulmones seriamente infectados de una madre que estaba muriendo, la mantuvieron viva sin pulmones por 6 días, para que ella se pudiera recuperar suficiente para recibir un trasplante de pulmones que le salvaría la vida.

Este procedimiento fue hecho posible gracias a un equipo de especialistas y a avanzada tecnología de soporte vital. “Este trasplante salvó mi vida, si no lo hubiera tenido hubiera muerto” afirma Melissa Benoit, la canadiense que fue sometida al procedimiento. Melissa nació con fibrosis quística, una enfermedad genética que afecta los pulmones. A principios de abril del año pasado, Melissa que entonces tenía 32 años de edad fue llevada a la Unidad Médica de Cuidados Intensivos Quirúrgicos del Hospital General de Toronto, con una infección de pulmones. Sedada y conectada un respirador artificial, la situación empeoró a tal punto que los doctores tuvieron que tomar la decisión de operarla para remover ambos pulmones. Luego de 6 días sin pulmones, Melissa pudo recibir un trasplante de pulmón a finales de abril del 2016. Gracias a este procedimiento tan innovador, Melissa va a poder continuar con su vida, viendo a su hija crecer y envejeciendo junto a su marido.

¿Cuánto duró la operación de Melissa Benoit?

La cirugía fue realizada por un equipo de 13 profesionales y duró 9 horas.

¿Cómo mantuvieron viva a Melissa durante 6 días sin pulmones?

Para mantener a Melissa viva, tuvieron que brindarle el apoyo más sofisticado posible para su corazón y pulmones. Dos circuitos externos de soporte de vida fueron conectados a su corazón por medio de tubos colocados a través de su pecho. Un dispositivo Novalung, un pequeño pulmón artificial portable, fue conectado por arterias y venas a su corazón para funcionar como los pulmones faltantes. Al mismo tiempo, otro dispositivo externo de Oxigenación por Membrana Extracorpórea (ECMO) ayudó a circular sangre rica en oxígeno por todo su cuerpo.