El estrés es una causa de enfermedad muy común en la vida moderna, afecta al ser humano a nivel físico, mental, social y espiritual. El estrés provoca enfermedades físicas, preocupación y angustia que pueden causar trastornos mentales, desórdenes familiares y sociales, así como la pérdida de paz espiritual, que es tan necesaria para salir adelante en las situaciones difíciles que se nos presentan día con día.

Quien no aprende a controlar el estrés lo paga con su salud

Según la Organización Panamericana de la Salud, las causas más comunes de estrés en el trabajo se deben a la organización del trabajo, las condiciones de empleo y otras condiciones externas que pueden tener influencia sobre la salud, el desempeño y la satisfacción laboral. Es muy importante prestar atención a los efectos del estrés, si bien es cierto, estos efectos varían de persona en persona, se sabe que tienen consecuencias sobre la salud, tales como: enfermedades mentales, cardiacas, cerebrovasculares, musculo-esqueléticas, reproductivas y hasta la muerte. Asimismo, el estrés laboral causa diversos problemas de comportamiento incluyendo el abuso de licor y drogas, el incremento del tabaquismo, el sedentarismo, así como trastornos de sueño y conducta.

Deténgase por un momento a pensar, el estilo de vida actual es muy acelerado, todo es urgente, todo se necesita cuanto antes, se espera que las personas sean capaces de realizar varias actividades al mismo tiempo. La mayoría de las personas come deprisa, habla deprisa, se mueve aceleradamente de un lado para otro, conduce a toda velocidad. Pero, desafortunadamente, al final, pocos pueden decir que valió la pena, por el contrario, gran parte del proceso laboral ha transcurrido sin haberse disfrutado, la relación con otras personas se ha deteriorado, la salud física se ha debilitado, al igual que la salud mental. Es hora de hacer un alto en el camino y tomar la decisión de seguir un estilo de vida más saludable.

¿Qué es el estrés?

Es la reacción que tiene el organismo de una persona ante cualquier demanda o exigencia que le parece amenazante o desafiante. Conlleva a un estado de fuerte tensión fisiológica y psicológica que suele provocar trastornos físicos y mentales. El estrés tiene dos componentes básicos:

  1. Los agentes estresantes: Son las circunstancias del entorno que producen estrés.
  2. La respuesta al estrés: Es la manera que un individuo responde ante los agentes estresantes.

¿Qué ocurre cuando hay demasiado estrés y cuáles son los síntomas?

El exceso de estrés produce reacciones en el cuerpo humano, que alertan de una emergencia y permiten tomar acción, estos son efectos y síntomas del estrés:

  1. Problemas de concentración y frecuente pérdida de atención.
  2. Dificultad para memorizar.
  3. Dolores de cabeza.
  4. Antes de encontrar una solución se tiende a caer en muchos errores.
  5. Dificultad para mantenerse relajado.
  6. Desarrollo de ansiedad, impaciencia, intolerancia y falta de consideración.
  7. Aumento de desánimo, depresión, tristeza y frustración.
  8. Problemas de autoestima, pensamientos de incapacidad e inferioridad.
  9. Falta de entusiasmo por pasatiempos u otras actividades.
  10. Disminución de las ganas de ir a trabajar o estudiar, provocando ausencias.
  11. Aumento del consumo de alcohol, tabaco u otras drogas.
  12. Disminuye el nivel de energía y aumenta el cansancio.
  13. El sueño se altera, produce insomnio y otras veces mucho sueño.
  14. Disminución del deseo de vivir, se manifiestan ideas suicidas.
  15. Caída de cabello y presencia de caspa.
  16. Pérdida de apetito o por el contrario se come mucho.
  17. Se manifiesta con reacciones, brotes o alergias en la piel.
  18. Malestar estomacal, diarrea o estreñimiento.

¿Qué es el Karoshi?

El Karoshi es una palabra en japonés que significa: muerte por exceso de trabajo, también se le conoce como la muerte por estrés laboral. Sus cifras son tan alarmantes que ya ha sido reconocido oficialmente por el Ministerio de Salud de Japón.

¿Cómo prevenir el estrés?

El primer paso para prevenir el estrés es darse cuenta de que existe, es una realidad de nuestra vida cotidiana, pero podemos hacer algo al respecto.

  1. Haga ejercicio: Reserve un espacio fijo durante la semana para dedicarlo al ejercicio o al deporte, escoja una actividad que sea de su agrado para que no sea algo aburrido o tedioso, busque compañeros para que se den motivación unos a otros y comience con moderación para evitar lesiones.
  2. Medite: La meditación es quizá el procedimiento más antiguo, e indudablemente uno de los más efectivos para alcanzar la paz mental.
  3. Descanse: El descanso adecuado es importante para prevenir el estrés, duerma de 7 a 8 horas diarias, tome una siesta durante el día si es necesario y aproveche los fines de semana para descansar y salir de la rutina. Tome vacaciones para cargarse de energías.
  4. Aliméntese bien: Los hábitos alimenticios son importantes en cualquier situación, la persona que sufre estrés tiende a comer demasiado, a no comer suficiente o a comer muy rápido. Lo aconsejable es comer despacio, masticando correctamente y a horas fijas. Reduzca el consumo de grasas, azúcares, sal y condimentos en sus comidas y consuma frutas y verduras en abundancia. Mantenga una buena hidratación. Es un buen consejo visitar a un nutricionista para recibir ayuda profesional.
  5. Aléjese de las drogas: Ninguna droga, ya sea legal o ilegal puede disminuir realmente el estrés, ya que sus efectos son pasajeros, por el contrario el abuso de drogas empeora el estrés. Busque ayuda de sus seres queridos y profesionales para salir adelante.
  6. Busque estar en contacto con la naturaleza: La interacción con la naturaleza es uno de los mejores calmantes del estrés, la naturaleza y respirar aire fresco nos llena de paz y tranquilidad.
  7. Cambie de empleo: Si su trabajo actual le causa demasiado estrés y no ve manera de cambiar eso, es momento de que empiece a cuestionar si debe cambiar de empleo, no todos los trabajos producen estrés, muchas veces el ambiente laboral, los jefes o compañeros de trabajo de una compañía en específico son los causantes del estrés, no el trabajo en sí. En otras ocasiones el trabajo que hacemos no nos gusta y eso causa estrés, pasamos gran parte de nuestro día y de nuestras vidas en el trabajo, no desperdiciemos ese tiempo. Si no te gusta el lugar en donde estás ¡Muévete! No eres un árbol.