Aprendamos sobre AMOR con Leo Buscaglia

Dos jóvenes un hombre y una mujer sobre una bicicleta roja dando un paseo al aire libre

Leo Buscaglia fue un educador, escritor y orador reconocido internacionalmente por sus libros y programas de televisión que tratan sobre la dinámica del amor humano. En 1969 Buscaglia estaba dando clases en el Departamento de Educación Especial en la Universidad de Southern California, cuando una de sus alumnas se suicidó. Ella provenía de una familia de clase media alta, sus notas eran excelentes, era muy popular entre sus compañeros pero un día del mes de enero, condujo su auto hasta los acantilados de Pacific Palisades en Los Angeles, caminó hasta el borde de un acantilado y saltó hacia su muerte. Sólo tenía veinte años de edad, fue en ese momento que Buscaglia se preguntó si él pudo haber hecho algo para ayudarla, esa pregunta lo llevó a crear una clase experimental sobre amor.

El curso de Buscaglia era con asistencia voluntaria, podía asistir cualquier alumno en cualquier momento y abandonarlo si no le gustaba. Estaba dedicado al crecimiento personal, no era un foro para tratar problemas, no se hacía psicoterapia de grupo, se trataba de una experiencia única de aprendizaje, Buscaglia le puso como nombre “Amor 1A”.

¿De qué trataba el curso sobre el amor de Leo Buscaglia?

Cada persona tiene en sí misma el potencial para amar. El amor verdadero es un fenómeno humano, no se puede definir, no se puede limitar, debido a que el amor es infinito. El curso tenía como base los siguiente enunciados:

  1. No se puede dar lo que no se tiene. Para dar amor debemos tener amor.
  2. No se puede enseñar lo que no se entiende. Para enseñar a amar debemos comprender el amor.
  3. No se puede saber lo que no se estudia. Para estudiar el amor debemos vivir con amor.
  4. No se puede apreciar lo que no se reconoce. Para reconocer el amor debemos estar abiertos al amor.
  5. No se puede dudar de aquello en lo que se desea confiar. Para confiar en el amor debemos estar convencidos del amor.
  6. No se puede admitir aquello ante lo que no se cede. Para ceder al amor debemos ser vulnerables al amor.
  7. No se puede vivir algo sin dedicarse a ello. Para dedicarse al amor se debe crecer permanentemente en el amor.

Buscaglia aclara que si deseamos aprender a amar, debemos comenzar por descubrir cómo es, cuáles son las cualidades de una persona amorosa, y cómo se desarrollan estas cualidades.

Necesitamos amar y ser amados

El amor es como un espejo. Cuando amamos a otra persona nos convertimos en su espejo y esa otra persona en el nuestro. Un niño no conoce ni entiende la dinámica del amor, pero tiene una necesitad enorme de amor, y la falta de amor en un niño puede afectar su crecimiento y desarrollo. Esta necesidad de recibir amor no cambia en los adultos, en muchos casos, la necesidad de tener a alguien cerca y de recibir amor se convierte en el principal objetivo de la vida de un individuo. Se sabe que la falta de amor es la causa principal de las neurosis graves y hasta de la psicosis en la edad adulta. Según Buscaglia, no importa cuanto lo neguemos, en cada etapa de nuestra vida nos aproximamos a los demás: a nuestros padres cuando niños, a nuestros amigos en la adolescencia, a nuestra pareja de jóvenes-adultos y a las comunidades de ancianos cuando somos adultos mayores.

El amor está en todas partes

El amor es paciente es benigno; el amor no es envidioso no es jactancioso, no se envanece, no es injurioso ni egoísta; no se irrita, no es rencoroso, no se alegra de la injusticia, sino que se regocija con la verdad. El amor todo lo disculpa, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta. El amor es eterno… Existen tres cosas: la fe, la esperanza y el amor, pero la más grande de todas es el amor. 1 Corintios, 13

¿Qué es el amor?

Buscaglia nos aconseja que si deseamos conocer el amor, debemos vivir el amor activamente. Pensar o leer sobre el amor o realizar diferentes análisis sobre el amor es muy interesante, pero no nos conduce a ninguna respuesta verdadera. Los pensamientos, las lecturas, los discursos sobre el amor tienen valor en cuanto generen acción. El amor no es una cosa, no es un producto, no se puede comprar o vender, tampoco podemos obligarnos a amar u obligar a otras personas a que nos amen, sólo puede ser dado de forma voluntaria. El amor es un acto de fe y quien tenga poca fe también tendrá poco amor. El amor perfecto es aquel que lo da todo sin esperar nada a cambio. El amor vive el momento, no se pierde en el ayer ni anhela el mañana. ¡El amor es ahora!

Para amar a los demás debemos amarnos primero a nosotros mismos

Es un hecho que sólo podemos darle a los demás lo que tenemos, nadie da lo que no tiene. Leo Buscaglia nos recuerda que esto es especialmente cierto en el amor, no podemos dar lo que no hemos aprendido y experimentado. Amarse a sí mismo no implica una realidad egocéntrica, amarse a sí mismo significa interesarse auténticamente en uno mismo, preocuparse y respetarse, también significa apreciarnos por encima de cualquier otra cosa, ser nosotros mismos, ya que si tratáramos de parecernos a otro, aún cuando logremos aproximarnos a nuestro objetivo, seremos siempre segundones. Cuando nos amamos a nosotros mismos, amamos a los demás. Y solamente podremos amar a los demás, en la medida y con la profundidad con que podamos amarnos a nosotros mismos.